Pampa Arenosa
Tradicionalmente se ha denominado así a un amplio sector que abarca el
noroeste de la provincia y continúa en el noreste de la Pampa, sur de Santa
Fe y sudeste de Córdoba.
El clima dominante es del tipo templado subhúmedo, con alternancia de periodos
secos y húmedos. La precipitación media anual oscila entre 700 y
850 mm, disminuyendo de este a oeste. Las lluvias están desigualmente distribuidas
durante el año. La temperatura media anual es de 16ºC.
Desde el comienzo de la década del '70, se advierte para la región,
el ingreso a un ciclo climático húmedo, caracterizado por un marcado
aumento de los registros pluviométricos y la concentración de grandes
lluvias en cortos períodos de tiempo, si bien el aumento de la precipitación
se manifiesta desde principios de este siglo.
Los sedimentos modernos, que alcanzan unos 10 metros de espesor; son arenas finas,
cuya granulometría decrece de oeste a este. El paisaje es mas ondulado
en el oeste, donde se observan antiguas formaciones medanosas, actualmente estabilizadas
por la vegetación y orientadas, de acuerdo con la dirección de los
vientos que le dieron origen, de sudoeste a noreste (es frecuente hallar médanos
vivos). Hacia el este las ondulaciones se atenúan y el paisaje es, en general,
más estable.
La condición topográfica ha producido una red de drenaje poco definida
y existen grandes cuencas arreicas caracterizadas por la presencia de lagunas
permanentes, con amplias zonas de influencia afectadas por salinización.
El escurrimiento superficial se insinúa en forma paralela a los antiguos
cordones medanosos, pero es insuficiente para evacuar las aguas pluviales en épocas
de lluvias excepcionales, en la que todo el noroeste suele estar ocupado por voluminosas
masas de agua estancadas durante lapsos prolongados.
Los suelos de las partes altas muestran poca diferenciación de horizontes,
son profundos, neutros, débilmente estructurados y susceptibles a la erosión
eólica (Hapludoles énticos, Hapludoles típicos).
En algunas planicies y bajos no anegables se encuentran los Hapludoles tapto árgicos,
suelos desarrollados sobre dos materiales eólicos superpuestos en camadas
sucesivas. Estos perfiles tiene una marcada discontinuidad en la permeabilidad
a lo largo del contacto entre las referidas capas. Debido a ello es que en ciertos
períodos se produce la permanencia de una falsa capa freática en
los primeros centímetros, la cual suele originar cementaciones que impiden
una libre percolación y una penetración radicular profunda. En sectores
algo más deprimidos, el horizonte "B" contiene tenores de sodio
que superan el 15 % del complejo de intercambio (Hapludoles tapto nátricos).
En los bajos marcados, que van ganando importancia areal hacia el este de la región,
se identifican complejos de suelos afectados por hidromorfismo y sodicidad subsuperficial
(Hapludoles tapto nátricos y Natracuoles típicos).
Fuente: Atlas de Suelos de la República Argentina. SAGyP - INTA